Documento complementario propuesta Ordenanza Basura Cero

La Alianza presentó un documento complementario a la propuesta de ordenanza, el que contiene información contextual y fundamentos relevantes que conllevan una ecopolítica Basura Cero. Además, incluye ejemplos concretos de ciudades y comunas que han implementado este concepto con el fin de combatir la contaminación para relacionarse de forma más sana con la naturaleza que nos rodea, de la cual los humanos también formamos parte.

Propuesta de Ordenanza Basura Cero

Durante el 2020, integrantes de la Alianza redactaron una propuesta de Ordenanza Basura Cero y un documento complementario, para que los municipios que desean avanzar en temas de sustentabilidad tengan una base.
La propuesta de Ordenanza contiene 20 páginas y se divide en cuatro títulos:

  • Título I: Objetivos, principios y definiciones.
  • Título II: Disposiciones.
  • Título III: Inclusión efectiva de recicladores base
  • Título IV: Financiamiento y/o promoción de iniciativas que aporten al cumplimiento de los objetivos de la ordenanza.

Se reactiva evaluación de proyecto de incineración rechazado por la comunidad

La empresa WTE Araucanía insistirá en la implementación de una planta para quema de basura en Lautaro. Todo esto pese a que la Municipalidad de Temuco canceló el contrato con la compañía hace meses. Te invitamos a leer la noticia completa de AraucaníaDiario y rechazamos completamente la acción deliberada de empresarios sin considerar los daños directos a naturaleza y comunidades aledañas.

Link: https://araucaniadiario.cl/contenido/11518/reactivan-evaluacion-de-proyecto-de-incineracion-de-basura-rechazado-ampliamente

INFORME: SITUACIÓN ACTUAL SOBRE LA IMPORTACIÓN Y EXPORTACIÓN DE RESIDUOS PLÁSTICOS EN CHILE

Entre 1992 y 2018, el movimiento de residuos plásticos hacia China acumuló el 45% de la basura plástica del mundo. 

Bajo este escenario, durante el año 2018, China aplicó restricciones de importación a 24 tipos de residuos sólidos incluyendo los residuos plásticos. 

Como resultado de esta política, se han observado cambios en las rutas de exportación de dichos residuos , especialmente hacia países del hemisferio sur  y sureste asiático.

El convenio de Basilea es el tratado internacional de partes y países sobre el Control de los Movimientos Transfronterizos de Desechos Peligrosos y su Eliminación. Su principal objetivo es proteger la salud humana y el ambiente de los efectos adversos que provocan los desechos peligrosos en la salud humana y en los ecosistemas y, toma en cuenta, la vulnerabilidad de los países en desarrollo.

Bajo este escenario, durante el año 2019, la Convención adopta nuevas enmiendas que aluden al movimiento de residuos plásticos sucios, mezclados y halogenados. Algunos de los impactos, apuntan al incremento exponencial de residuos plásticos a países en desarrollo lo cual ha convertido a zonas del sureste asiático en verdaderos basurales.

En cuanto a Latinoamérica, se visibiliza un aumento en las exportaciones de residuos plásticos desde Estados Unidos hacia Ecuador y México.

En cuanto a Chile, el 1% de las resinas plásticas importadas (equivalentes a 7.636 Ton.) es plástico origen reciclado –PET en formato semielaborado/reciclado-. El resto se compone de resinas vírgenes que son transformadas y utilizadas a nivel local en diversos sectores económicos, como por ejemplo; el de envases y embalajes, los cuales son de alta demanda en la industria de la agroexportación. 

Chile también es un país que exporta residuos plásticos, existiendo un movimiento comercial de estos hacia el exterior. Esto es posible identificando las partidas arancelarias del grupo 39 en Aduana Chile. 

Empresas dedicadas a la gestión de residuos en el país, declaran exportar desechos plásticos y/o materia prima en base a residuos plásticos -se consultó a la empresa Enfaena pero se negaron a presentar datos para este informe-. Esto supone una situación no verificada por las autoridades, al menos en lo que respecta a la nueva Enmienda de Plásticos del Convenio, la cual entró en vigor el 1 de enero de 2021. Sin embargo, hasta la publicación de este informe, el Estado de Chile no ha normado para su implementación.

Las constituyentes Basura Cero

Este fin de semana viviremos un hito que marcará el futuro de Chile y nos permitirá transformar los actuales paradigmas sociales y económicos en pos de una sociedad más justa y solidaria. 

Este 15 y 16 de mayo, con un lápiz y un papel, decidiremos quiénes son las personas indicadas para representar al pueblo en el proceso de elaboración de una nueva Constitución, desechando el triste legado del documento de 1980 que ha sido utilizado como barrera a transformaciones necesarias para el país.

En este contexto de esperanza y evolución, la Alianza Basura Cero se enorgullece en presentar a dos candidatas que pondrán sobre la mesa de trabajo constitucional los derechos de la naturaleza, pueblos originarios y recursos básicos como el agua. Ellas son: Soledad Mella, en representación del distrito 11 y Alejandra Parra, candidata por el distrito 23.

“Debemos tener un Estado ambientalista, democrático y participativo”

Soledad Mella Vidal es dirigente de la Asociación Nacional de Recicladores de Chile, pertenece a la secretaría de comunicaciones de la Red Latinoamericana y del Caribe de Recicladores (LACRE), además de pobladora y dirigente en la población Lo Hermida. Sus motivaciones para formar parte de este proceso constituyente son diversas: “Los ideales que me movilizan tienen que ver, por una parte, con conseguir que construyamos esa dignidad que el pueblo proclama y necesita, así como también tener la libertad de expresión para poder comunicar y decir lo que pensamos. Uno de los ideales que más me moviliza es lograr poner en esta Constitución temas medioambientales que son tan importantes para la humanidad y nuestro planeta”.

En su opinión, la Constitución no será escrita entre cuatro paredes con 155 representantes, sino que las propuestas deben ser construidas por la gente en las calles, territorios, cabildos, asambleas y organizaciones: “Somos 18 millones de chilenos los cuales tenemos derecho a participar en este proceso de una forma abierta, colectiva y participativa”.

Respecto a su rol como representante de la Alianza Basura Cero, Soledad lo ve como una gran oportunidad para dar voz a los activistas ambientalistas y organizaciones que luchan por los derechos del planeta y todas las especies que lo habitan: “Pertenecer a la alianza significa darle sentido a uno de mis principios más potentes que tengo como mujer, pobladora y sobre todo como recicladora. Me considero una activista ambientalista porque creo firmemente que la única forma de cambiar el modelo económico y transformar el país en algo bueno es a través de estos temas, que son transversales medioambiental y económicamente”. 

Por último, Soledad expresa la que considera su mayor tarea en el proceso constitucional que se aproxima y su deber de representar a las minorías generalmente no consideradas: “Quiero ser la voz de los sin voz, el rostro de los sin rostro, visibilizar al quintil más bajo de esta sociedad y a los hombres y mujeres informales que hacen posible un país como el que tenemos”. A esto, agrega “Proclamar con lucha y resistencia, no solo dentro de esa mesa de discusión constitucional, sino que en las calles, territorios, en cada barricada y en cada marcha nuestros derechos y hacer carne de los caídos, de los mutilados, de los presos injustamente y sobre todo hacer carne la resistencia del pueblo mapuche que pelea constantemente contra la militarización del Wallmapu y el atropello de sus derechos fundamentales”.

“Necesitamos aprovechar este momento de crisis para generar un cambio de fondo que nos redireccione como país”

La candidatura de Alejandra Parra fue una decisión colectiva. Desde las Organizaciones Sociales y Territoriales de Wallmapu determinaron llevar a Alejandra, junto con otros cinco compañeros y compañeras dirigentes, en una lista. “Pensamos que quienes escriban la nueva Constitución para Chile deben ser personas que conozcan la realidad que se vive en los territorios, que tengan una trayectoria de lucha y compromiso. De esta manera podremos disputar con conocimiento de causa y análisis crítico, el poder que le corresponde a los pueblos que habitamos Chile, que hoy está en manos de una élite económica y política que nos tiene en una situación de sometimiento y crisis ambiental, social, sanitaria, económica y política”.

Las principales propuestas de su campaña radican en el reconocimiento de los derechos de la naturaleza, de los pueblos originarios considerando los políticos colectivos, del derecho humano al agua y de todos los derechos humanos, además de una propuesta de “seguir organizándonos, deliberando y movilizándonos por el futuro y el presente que queremos. Por un país y un planeta con justicia para las personas sin importar su sexo, raza o edad. Trabajaremos para los pueblos, la biodiversidad del planeta y para la naturaleza de la que formamos parte”.

Por otra parte, Alejandra explica el papel que juega la Alianza Basura Cero Chile en su vida y actual campaña: “Ser parte de la Alianza es una gran herramienta que me permite complementar el trabajo que realizo desde mis organizaciones de base: la Red de Acción por los Derechos Ambientales (RADA) y la Red de Defensa de los Territorios. Es una ventaja y un respaldo ser parte de la Alianza, porque me permite además conectarme, dialogar y colaborar con organizaciones de distintas regiones del país sobre un tema que me apasiona y que es realmente transformador: cómo avanzar hacia formas de vida en las que no generemos basura. Es una alegría ser una de las candidatas constituyentes de la Alianza, esto demuestra la potencia que tiene esta red.”

Ahora queda en manos de la ciudadanía la elección de personas que encarnen el sentir y las intenciones de país que queremos construir. Desde este espacio dejamos una invitación abierta a quienes se sientan representados por las candidatas Basura Cero para entregarles sus votos en los distritos 11 y 23.

Un Chile Basura Cero: el documento que pretende alcanzar esta meta

En el 2020, miembros de la Alianza Basura Cero Chile, redactaron un documento con el fin de entregar una herramienta a las municipalidades que desearan avanzar a un sistema sustentable de gestión de residuos: una propuesta de Ordenanza Basura Cero.

Además, se le incluyó un documento complementario que recopila los fundamentos del concepto basura cero. Se justifica por qué el sistema económico actual, extractivista y lineal, ya está obsoleto y debemos mirar hacia adelante considerando la ciclicidad de la naturaleza (y que somos parte de ésta).

También, se explican conceptos como residuos (material usado que ya no sirve al propietario, pero puede utilizarse en una nueva actividad) y fracción rechazo (lo que realmente es basura y no se puede ni compostar ni reciclar).

Presentación de la ordenanza

La semana pasada, el jueves 11 de marzo, se realizó el lanzamiento oficial de la Ordenanza, con la asistencia de representantes de municipalidades y  personas naturales. Alejandra Parra, miembro de la Alianza y Bióloga en Gestión de Recursos Naturales, presentó sus principales puntos y el documento complementario. 

“Somos parte de la naturaleza. Por lo tanto, tenemos que funcionar con ella y no en su contra, como lo hemos estado haciendo hasta ahora”, explicó Alejandra. Dentro de los ejes más importantes de la ordenanza están: educación ambiental, máxima recuperación de materiales, reducción de la fracción rechazo y justicia ambiental.

La idea es que el documento se pueda implementar directamente como está o que se adapte a las necesidades de cada comuna, con la posibilidad de modificarla, mejorarla, complementarla, etc. 

Todos los cambios deben ser progresivos, hasta reducir al máximo los residuos que van a disposición  final. “Queremos dejar de generar basura y que lo que generemos, en realidad, sean residuos que pueden servir para otra actividad”, afirmó Alejandra.

Gracias a un fondo de GAIA (Global Alliance for Incinerator Alternatives), organización miembro de la Alianza Basura Cero Chile, la Ordenanza pudo ser difundida y entregada. El equipo a cargo dará talleres durante el mes de abril para municipios, organizaciones, asambleas y otros interesados en profundizar en el tema para su aplicación.


Puedes obtener más información de los talleres en nuestras redes sociales (estaremos publicando las fechas) y revivir la presentación de la propuesta de Ordenanza Basura Cero aquí.

Top 10 de las empresas que más contaminan plástico: ¿Cuál es la verdadera solución?

Cada año, durante el Mes Mundial de la limpieza, lxs miembrxs y aliadxs de Break Free From Plastic hacen un llamado a los grandes contaminantes corporativos. Lxs 14723 voluntarixs, de 55 países. realizaron auditorías de marca en las que recolectaron 346,494 piezas de desechos plásticos,

“Los participantes catalogaron más de 5.000 marcas en la auditoría global de este año. Nuestro análisis revela las siguientes empresas en el Top 10 de Contaminadores 2020: The Coca-Cola Company; PepsiCo; Nestlé; Unilever; Mondelez International; Mars, Inc.; Procter & Gamble; Philip Morris International; Colgate-Palmolive; y Perfetti Van Melle”, según su resumen ejecutivo.

Desde la Alianza Basura Cero Chile, invitamos a Nicole Mellado, Coordinadora de Proyectos de Fundación El Árbol, para que nos explicara qué pueden hacer las empresas, el Estado y lxs consumidores frente al problema mundial de la contaminación por plástico.

¿Qué pueden hacer las empresas?

Nicole explica que las empresas tienden a mostrar, en los medios de comunicación, una imagen que responsabiliza a las personas de su consumo de plástico. “Pero en realidad son las empresas las que tienen que hacerse cargo de la cantidad de plástico que producen”, asegura. 

Para ella es fundamental que las empresas implementen un rediseño completo de su línea de producción al fabricar plásticos. Además, es necesario que se incorpore el ecodiseño y que se gestionen acciones adecuadas frente a los problemas que produce la generación excesiva de plástico. 

La idea es preocuparse desde el principio y no estar invirtiendo dinero en limpiezas de playas, por ejemplo, ya que estas  jornadas “no son una solución real”, afirma Mellado.

Top 10 de las empresas más contaminantes de plásticos

¿Qué puede hacer el Gobierno/Estado?

“Implementar políticas, implementar políticas e implementar políticas”, dice Nicole. Al momento de lanzar políticas públicas, no se fiscaliza su efectiva ejecución, por lo que quedan en nada.

“Hay que ponerse las pilas en el sentido de generar una política que sea completa, que atienda y que realmente vele porque las empresas se hagan responsables”, explica ella. 

En este sentido, es importante que la penalización a las empresas se traduzca en resultados. “Una multa para una empresa en realidad no sirve: no significa mucho en relación a lo que ganan produciendo el plástico” asegura. 

Por último, Nicole agrega que también es importante una buena inversión en educación.

¿Qué pueden hacer los consumidores?

Para la sociedad civil, Mellado distingue tres principales líneas de acción:

  1. Informarse y tomar conciencia: “Conocer el problema y no hacer vista gorda”, dice Nicole. El plástico nos resulta cómodo, pero hay que saber que esta comodidad es pasajera y que  tiene más efectos negativos a largo plazo.
  1. Cambiar hábitos de consumo: Una vez que me informo, puede empezar a transformar mi acciones de consumo. Por ejemplo: preferir productos a granel, en envase de vidrio y/o reemplazar lo desechable por lo reutilizable.
  1. Rol político: “Hacer presión tanto a los gobiernos como a las empresas”, sugiere Mellado. Se puede hacer levantando información o ayudando a la comunidad. En el fondo, acciones que nos permitan “hacer ruido”

“Hay que recordar que una de las mayores presiones a las empresas es dejar de comprarles: se pueden hacer semanas o meses sin comprarles a estas empresas”, afirma Nicole.

Alianza B0 entrega propuesta de recomendaciones al Ministerio de Relaciones Exteriores para regular el tráfico de basura plástica

Este lunes 16 de noviembre, la Alianza Basura Cero Chile, formada por más de una docena de organizaciones de las regiones de Coquimbo, Metropolitana, Valparaíso, Biobío, La Araucanía y Los Lagos, propuso al Ministerio de Relaciones Exteriores una serie de lineamientos para la implementación de la denominada “Enmienda de plásticos” del Convenio de Basilea.

Esta enmienda habla sobre el movimiento transfronterizo de residuos peligrosos y nuestro país estará obligado a cumplirla desde el 1 de enero de 2021, ya que el Convenio es vinculante para Chile.

Resumen de Recomendaciones

  1. Límites de contaminación

Adopción un límite de 0.5% de contaminantes no peligrosos para desechos plásticos importados o exportados, asegurando que se reciclen efectivamente. Prohibición de los contaminantes peligrosos en los desechos plásticos importados o exportados. 

  1. Prohibir los aditivos tóxicos y que impiden el reciclaje

Exigir transparencia sobre los aditivos presentes en desechos plásticos importados o exportados. Prohibición de los aditivos tóxicos, para evitar que el comercio de desechos plásticos contribuya al reciclaje tóxico o al daño a la salud y al medio ambiente. Prohibición de la importación o exportación de residuos plásticos con aditivos que impiden el reciclaje.

  1. Regular los plásticos fluorados y termofijos

Control de los desechos de polímeros fluorados y termofijos a través del consentimiento informado previo, y que los que cumplen con la definición de desechos peligrosos del Convenio de Basilea estén reconocidos y controlados como tales.  

  1. Evitar la evasión de los requerimientos de la enmienda

Prohibir el uso de acuerdos de libre comercio, y otros acuerdos, para evitar el control de desechos plásticos en conformidad con el Convenio de Basilea.  Revisión de los TLC y otros acuerdos multi o bilaterales firmados por Chile, adecuandolos para el cumplimiento de la enmienda de plásticos del Convenio de Basilea cuando sea necesario.

  1. Identificar los combustibles derivados de residuos, como residuos

Dado que los combustibles derivados de residuos contienen mezclas de residuos municipales y de otros orígenes con cantidades significativas de plástico, recomendamos que estos sean identificados como residuos y por tanto pasen a regularse bajo las condiciones de la enmienda de plásticos del Convenio de Basilea.

  1. Abordar las causas profundas

Ampliar progresivamente la regulación del uso del plástico, tendiendo a la reducción permanente del uso de los tipos de plásticos que no existen garantías para su reciclaje. Como son los plásticos del tipo 3, 4, 6 y 7. Implementar estrategias de desincentivo al consumo de plástico en la población, visibilizando los impactos del plástico en el ambiente y la salud de las personas a lo largo de todo el ciclo de vida de este material.

Puedes ver y descargar la propuesta completa aquí abajo

Economía circular ¿con incineración de residuos? La pelea continúa.

Alejandra Parra Muñoz, Master en Planificación, Bióloga en Gestión de Recursos Naturales, Red de Acción por los Derechos Ambientales (RADA).


El Ministerio del Medio Ambiente de Chile se encuentra redactando una Hoja de Ruta hacia la Economía Circular, un documento que pretende encaminar políticas públicas en el país para avanzar hacia una economía que funcione con una materialidad cíclica, al contrario de como funciona la economía actualmente, de una manera lineal, como si nuestros bienes naturales comunes fueran infinitos y como si la capacidad del planeta de absorber los residuos industriales y domésticos no tuviera límites.


Desde a Alianza Basura Cero Chile, nos hemos involucrado en este proceso como parte del trabajo de incidencia en políticas públicas que venimos desarrollando desde hace varios años. Es así como dos organizaciones de la Alianza (la Fundación Basura y el Movimiento Nacional de Recicladores de
Chile) forman parte del Comité Estratégico de la hoja de ruta hacia la EC, y otras varias formamos parte de distintas mesas que alimentarían con sus conclusiones la redacción de la hoja de ruta.


Dado el trabajo que hemos desarrollado desde la Red de Acción por los Derechos Ambientales luchando contra el único proyecto de incineración de residuos sólidos domésticos que ha ingresado a evaluación ambiental en Chile (todavía en evaluación), me incorporé a la mesa de Valorización Energética, no sin la sospecha de que se trataba de un proceso ya zanjado en favor de la industria de la incineración. Junto con la Red de Biodigestores para América Latina y el Caribe, y al Movimiento Nacional de Recicladores, luchamos por varios meses cara a cara con la industria del cemento (que en sus hornos pretende sustituir combustibles fósiles por basura1), la minería (que pretende pintarse de verde quemando los neumáticos de sus camiones), académicos e instituciones públicas ambivalentes (Ministerios de energía, medio ambiente y salud) para que la
incineración de residuos quedara fuera de la hoja de ruta hacia la economía circular.

Proyecto “WTE Araucanía” pretende instalar una incineradora de basura en Lautaro para quemar los residuos de Temuco


Estábamos en desigualdad de condiciones con la industria pero ¡lo logramos! Los argumentos fueron tan elocuentes que por consenso la mesa de valorización energética (o mesa de incineración para decirlo más claramente) decidió recomendar que los sistemas “Waste to Energy” (de residuos a energía) o la incineración en cualquiera de sus formas, no se incorpore dentro de las opciones para el manejo de residuos en la hoja de ruta. Fue un triunfo ciudadano, así lo sentimos, porque invertimos tiempo, energía y corazón en lograrlo.


Lamentablemente hace unas semanas nos enteramos de que el Comité Estratégico2 (compuesto por grandes gremios corporativos, varios ministerios y unas pocas organizaciones ciudadanas) está pensando no incorporar esta recomendación de la mesa de valorización energética a la hoja de ruta hacia la economía circular. ¿Por qué? “¡No se puede cerrar las puertas a una tecnología!”

El argumento carece de todo valor ya que la recomendación no prohíbe la incineración en Chile (cosa muy deseable por parte de la Alianza Basura Cero Chile), solo la deja fuera de la hoja de ruta, porque simplemente la incineración no aporta a una economía circular, sino que todo lo contrario,
la daña.

Economía circular es un concepto que pretende repensar la economía evidenciando que la forma actual de producción masiva de bienes a nivel global no concuerda con la naturaleza finita del planeta y el carácter cíclico con el que funciona la vida. Las fuentes de las que provienen todos los productos que consumimos como humanidad globalizada tienen un límite de explotación, así como también tiene límite la capacidad del planeta de absorber los residuos de esa producción tanto en las etapas de extracción como en la manufactura y finalmente desecho posterior al consumo.

Valorización energética es un concepto que intenta maquillar la incineración de residuos tras una máscara más amigable para la ciudadanía que rechaza la incineración en todo el mundo. Tanto la incineración común y corriente como la más sofisticada (gasificación, arco de plasma, pirolisis, co-procesamiento o cualquiera de sus nuevas denominaciones) genera contaminantes tóxicos que van a la atmósfera, al agua, al suelo, a las plantas y animales silvestres y de crianza a través de las emisiones de gases y partículas por la chimenea pero también por el transporte y la disposición de las cenizas tóxicas del proceso, elevando los riesgos de morir de cáncer, malformaciones congénitas, nacimientos prematuros y un enorme etcétera de enfermedades y problemas a la salud de las personas que viven en las cercanías de estas instalaciones.

Nos parece una enorme falta de respeto que se omita activamente una recomendación que tanto esfuerzo nos costó lograr, donde las representantes de las organizaciones ciudadanas no recibimos ningún incentivo a cambio de las horas y horas invertidas, más que la esperanza de
aportar a la definición de las políticas públicas que necesitamos para enfrentar los desafíos ambientales del presente. A nosotr@s no nos pagaron por estar ahí, a diferencia de l@s representantes de los ministerios y empresas, nuestra paga es la incidencia ciudadana en las políticas públicas, nuestra paga es la implementación de medidas para sanar el planeta, nuestra paga es un futuro con esperanza para las generaciones venideras.


Publicamos esta columna para denunciar este atropello, pero fundamentalmente para que se enmiende el camino, y no partamos ya errando en la ruta hacia la economía circular. Exigimos que la incineración de residuos quede explícitamente fuera de la hoja de ruta, para que no cometamos los mismos errores que se cometieron hace décadas en Europa, donde muchos países están atrapados en la dinámica de comprar-botar-quemar porque ahora dependen del calor que producen sus incineradores. En Chile podemos hacerlo mejor si se escucha a la ciudadanía, que tiene experticia, conocimiento, experiencia, pasión y convicciones de sobra.


1. https://www.elciudadano.com/chile/cementeras-incineradores-disfrazados/08/12/
2. Académicos de la UCV y Universidad de Chile, Fundación
Chile, Acción Empresas, ACERA, ANIR, ASIPLA, Cámara de Comercio de Santiago, CChC,
Consejo Minero, SOFOFA, SONAMI, Expertos del Centro de Innovación y Economía Circular
y COP25, ACSCC, CORFO e Innova Chile, Ministerios de Ciencia y Tecnología, Desarrollo
Social, Economía, Energía, Hacienda, Salud, Medio Ambiente, ODEPA (Ministerio de
Agricultura), SUBDERE, AMUSA, MSUR, AdC Circular, Fundación AVINA, Fundación Basura, Movimiento de Recicladores de Base de Chile, ODECU.

Académico USACH se une a la Alianza y participa en mesa de la Hoja de Ruta hacia una Economía Circular

“¿Vamos a modificar nuestras formas de consumo o, simplemente, vamos a producir todo con el slogan verde porque estás ocupando un material super reciclable, pero en el fondo vas a seguir promocionando la cultura de lo desechable? “, se pregunta el académico Hugo Perez.

Hugo Perez es miembro de LEMAA: Laboratorio de Exploraciones en Materiales Arquitectónicos Ambientales de la Universidad de Santiago de Chile. Este año participó de las mesas que fueron parte del proceso para crear una Hoja de Ruta hacia una Economía Circular en nuestro país. Su colaboración fue en una mesa vinculada al ecodiseño, donde pudo compartir opiniones y experiencias con otros actores relacionados al tema.

“Había gente que estaba en el reciclaje, gente con emprendimientos industriales, otras personas que estaban administrando residuos. Fue un buen lugar para conocer este nuevo ecosistema de actores que están apareciendo y seguir tejiendo voluntades, proyectos, ideas y colaboraciones”, comenta Hugo. Quien también destaca la presencia del ingeniero Alejandro Chacón, uno de los impulsores del ecodiseño en Chile.

“Es toda una filosofía metodológica que tiene que ver con nuestra propia cultura material, la que se renueva pensando desde el inicio de un objeto hasta que termina su vida útil y cómo puede reutilizarse y revalorizarse”, dice Perez para referirse al ecodiseño. Tema central de la mesa, que se enfocó más bien en estrategias normativas, como el ecoetiquetado, y no tanto en temas de fondo.

Laboratorio de Exploraciones en Materiales Arquitectónicos Ambientales de la Universidad de Santiago de Chile. (LEMAA)

“Si se quieren realizar acciones de alto impacto, que tengan buenos resultados o buenos desempeños en regiones, es necesario entrar en profundidad de lo que significa la producción en sus más mínimos detalles”, explica el académico. Desde su experiencia en la mesa, el tema de cuáles y cómo son cada uno de los procesos de producción de objetos y cómo atendemos esa variable tecnológica en pro del ecodiseño, es aún tocado de forma superficial.

“Hay temas de fondo que son culturales, como el consumo, que están todavía latentes, pero no han apostado entrar en profundidad, porque tienen que ver con nuestro propio modelo productivo. Querámoslo o no, pensar en una economía circular significa fortalecer y renovar nuestra industria manufacturera y eso es un tema que no se ha querido tocar”, comenta Perez. 

“¿Vamos a modificar nuestras tácticas de consumo o, simplemente, vamos a producir todo con el slogan verde porque estás ocupando un material super reciclable, pero en el fondo vas a seguir promocionando la cultura de lo desechable?”, se pregunta el académico. 

Para el investigador del LEMAA, el unirse a la Alianza y ser parte de este proceso de mesas, ha significado cumplir con un deber que tiene la investigación universitaria con la sociedad civil. “Aportar a las iniciativas estatales, plantear temas, visiones y sobre todo generar opinión pública. Sentimos que esa es una de las responsabilidades de la investigación: que ayude y tenga una repercusión en la comunidad”, explica Hugo Perez.


Si quieres conocer más del trabajo del LEMAA, puedes escuchar su podcast “Cósmoplástico” donde Hugo realiza entrevistas a actores del medio sobre temáticas ambientales, economía circular y diseño.