Alianza B0 entrega propuesta de recomendaciones al Ministerio de Relaciones Exteriores para regular el tráfico de basura plástica

Este lunes 16 de noviembre, la Alianza Basura Cero Chile, formada por más de una docena de organizaciones de las regiones de Coquimbo, Metropolitana, Valparaíso, Biobío, La Araucanía y Los Lagos, propuso al Ministerio de Relaciones Exteriores una serie de lineamientos para la implementación de la denominada “Enmienda de plásticos” del Convenio de Basilea.

Esta enmienda habla sobre el movimiento transfronterizo de residuos peligrosos y nuestro país estará obligado a cumplirla desde el 1 de enero de 2021, ya que el Convenio es vinculante para Chile.

Resumen de Recomendaciones

  1. Límites de contaminación

Adopción un límite de 0.5% de contaminantes no peligrosos para desechos plásticos importados o exportados, asegurando que se reciclen efectivamente. Prohibición de los contaminantes peligrosos en los desechos plásticos importados o exportados. 

  1. Prohibir los aditivos tóxicos y que impiden el reciclaje

Exigir transparencia sobre los aditivos presentes en desechos plásticos importados o exportados. Prohibición de los aditivos tóxicos, para evitar que el comercio de desechos plásticos contribuya al reciclaje tóxico o al daño a la salud y al medio ambiente. Prohibición de la importación o exportación de residuos plásticos con aditivos que impiden el reciclaje.

  1. Regular los plásticos fluorados y termofijos

Control de los desechos de polímeros fluorados y termofijos a través del consentimiento informado previo, y que los que cumplen con la definición de desechos peligrosos del Convenio de Basilea estén reconocidos y controlados como tales.  

  1. Evitar la evasión de los requerimientos de la enmienda

Prohibir el uso de acuerdos de libre comercio, y otros acuerdos, para evitar el control de desechos plásticos en conformidad con el Convenio de Basilea.  Revisión de los TLC y otros acuerdos multi o bilaterales firmados por Chile, adecuandolos para el cumplimiento de la enmienda de plásticos del Convenio de Basilea cuando sea necesario.

  1. Identificar los combustibles derivados de residuos, como residuos

Dado que los combustibles derivados de residuos contienen mezclas de residuos municipales y de otros orígenes con cantidades significativas de plástico, recomendamos que estos sean identificados como residuos y por tanto pasen a regularse bajo las condiciones de la enmienda de plásticos del Convenio de Basilea.

  1. Abordar las causas profundas

Ampliar progresivamente la regulación del uso del plástico, tendiendo a la reducción permanente del uso de los tipos de plásticos que no existen garantías para su reciclaje. Como son los plásticos del tipo 3, 4, 6 y 7. Implementar estrategias de desincentivo al consumo de plástico en la población, visibilizando los impactos del plástico en el ambiente y la salud de las personas a lo largo de todo el ciclo de vida de este material.

Puedes ver y descargar la propuesta completa aquí abajo

Economía circular ¿con incineración de residuos? La pelea continúa.

Alejandra Parra Muñoz, Master en Planificación, Bióloga en Gestión de Recursos Naturales, Red de Acción por los Derechos Ambientales (RADA).


El Ministerio del Medio Ambiente de Chile se encuentra redactando una Hoja de Ruta hacia la Economía Circular, un documento que pretende encaminar políticas públicas en el país para avanzar hacia una economía que funcione con una materialidad cíclica, al contrario de como funciona la economía actualmente, de una manera lineal, como si nuestros bienes naturales comunes fueran infinitos y como si la capacidad del planeta de absorber los residuos industriales y domésticos no tuviera límites.


Desde a Alianza Basura Cero Chile, nos hemos involucrado en este proceso como parte del trabajo de incidencia en políticas públicas que venimos desarrollando desde hace varios años. Es así como dos organizaciones de la Alianza (la Fundación Basura y el Movimiento Nacional de Recicladores de
Chile) forman parte del Comité Estratégico de la hoja de ruta hacia la EC, y otras varias formamos parte de distintas mesas que alimentarían con sus conclusiones la redacción de la hoja de ruta.


Dado el trabajo que hemos desarrollado desde la Red de Acción por los Derechos Ambientales luchando contra el único proyecto de incineración de residuos sólidos domésticos que ha ingresado a evaluación ambiental en Chile (todavía en evaluación), me incorporé a la mesa de Valorización Energética, no sin la sospecha de que se trataba de un proceso ya zanjado en favor de la industria de la incineración. Junto con la Red de Biodigestores para América Latina y el Caribe, y al Movimiento Nacional de Recicladores, luchamos por varios meses cara a cara con la industria del cemento (que en sus hornos pretende sustituir combustibles fósiles por basura1), la minería (que pretende pintarse de verde quemando los neumáticos de sus camiones), académicos e instituciones públicas ambivalentes (Ministerios de energía, medio ambiente y salud) para que la
incineración de residuos quedara fuera de la hoja de ruta hacia la economía circular.

Proyecto “WTE Araucanía” pretende instalar una incineradora de basura en Lautaro para quemar los residuos de Temuco


Estábamos en desigualdad de condiciones con la industria pero ¡lo logramos! Los argumentos fueron tan elocuentes que por consenso la mesa de valorización energética (o mesa de incineración para decirlo más claramente) decidió recomendar que los sistemas “Waste to Energy” (de residuos a energía) o la incineración en cualquiera de sus formas, no se incorpore dentro de las opciones para el manejo de residuos en la hoja de ruta. Fue un triunfo ciudadano, así lo sentimos, porque invertimos tiempo, energía y corazón en lograrlo.


Lamentablemente hace unas semanas nos enteramos de que el Comité Estratégico2 (compuesto por grandes gremios corporativos, varios ministerios y unas pocas organizaciones ciudadanas) está pensando no incorporar esta recomendación de la mesa de valorización energética a la hoja de ruta hacia la economía circular. ¿Por qué? “¡No se puede cerrar las puertas a una tecnología!”

El argumento carece de todo valor ya que la recomendación no prohíbe la incineración en Chile (cosa muy deseable por parte de la Alianza Basura Cero Chile), solo la deja fuera de la hoja de ruta, porque simplemente la incineración no aporta a una economía circular, sino que todo lo contrario,
la daña.

Economía circular es un concepto que pretende repensar la economía evidenciando que la forma actual de producción masiva de bienes a nivel global no concuerda con la naturaleza finita del planeta y el carácter cíclico con el que funciona la vida. Las fuentes de las que provienen todos los productos que consumimos como humanidad globalizada tienen un límite de explotación, así como también tiene límite la capacidad del planeta de absorber los residuos de esa producción tanto en las etapas de extracción como en la manufactura y finalmente desecho posterior al consumo.

Valorización energética es un concepto que intenta maquillar la incineración de residuos tras una máscara más amigable para la ciudadanía que rechaza la incineración en todo el mundo. Tanto la incineración común y corriente como la más sofisticada (gasificación, arco de plasma, pirolisis, co-procesamiento o cualquiera de sus nuevas denominaciones) genera contaminantes tóxicos que van a la atmósfera, al agua, al suelo, a las plantas y animales silvestres y de crianza a través de las emisiones de gases y partículas por la chimenea pero también por el transporte y la disposición de las cenizas tóxicas del proceso, elevando los riesgos de morir de cáncer, malformaciones congénitas, nacimientos prematuros y un enorme etcétera de enfermedades y problemas a la salud de las personas que viven en las cercanías de estas instalaciones.

Nos parece una enorme falta de respeto que se omita activamente una recomendación que tanto esfuerzo nos costó lograr, donde las representantes de las organizaciones ciudadanas no recibimos ningún incentivo a cambio de las horas y horas invertidas, más que la esperanza de
aportar a la definición de las políticas públicas que necesitamos para enfrentar los desafíos ambientales del presente. A nosotr@s no nos pagaron por estar ahí, a diferencia de l@s representantes de los ministerios y empresas, nuestra paga es la incidencia ciudadana en las políticas públicas, nuestra paga es la implementación de medidas para sanar el planeta, nuestra paga es un futuro con esperanza para las generaciones venideras.


Publicamos esta columna para denunciar este atropello, pero fundamentalmente para que se enmiende el camino, y no partamos ya errando en la ruta hacia la economía circular. Exigimos que la incineración de residuos quede explícitamente fuera de la hoja de ruta, para que no cometamos los mismos errores que se cometieron hace décadas en Europa, donde muchos países están atrapados en la dinámica de comprar-botar-quemar porque ahora dependen del calor que producen sus incineradores. En Chile podemos hacerlo mejor si se escucha a la ciudadanía, que tiene experticia, conocimiento, experiencia, pasión y convicciones de sobra.


1. https://www.elciudadano.com/chile/cementeras-incineradores-disfrazados/08/12/
2. Académicos de la UCV y Universidad de Chile, Fundación
Chile, Acción Empresas, ACERA, ANIR, ASIPLA, Cámara de Comercio de Santiago, CChC,
Consejo Minero, SOFOFA, SONAMI, Expertos del Centro de Innovación y Economía Circular
y COP25, ACSCC, CORFO e Innova Chile, Ministerios de Ciencia y Tecnología, Desarrollo
Social, Economía, Energía, Hacienda, Salud, Medio Ambiente, ODEPA (Ministerio de
Agricultura), SUBDERE, AMUSA, MSUR, AdC Circular, Fundación AVINA, Fundación Basura, Movimiento de Recicladores de Base de Chile, ODECU.

Académico USACH se une a la Alianza y participa en mesa de la Hoja de Ruta hacia una Economía Circular

“¿Vamos a modificar nuestras formas de consumo o, simplemente, vamos a producir todo con el slogan verde porque estás ocupando un material super reciclable, pero en el fondo vas a seguir promocionando la cultura de lo desechable? “, se pregunta el académico Hugo Perez.

Hugo Perez es miembro de LEMAA: Laboratorio de Exploraciones en Materiales Arquitectónicos Ambientales de la Universidad de Santiago de Chile. Este año participó de las mesas que fueron parte del proceso para crear una Hoja de Ruta hacia una Economía Circular en nuestro país. Su colaboración fue en una mesa vinculada al ecodiseño, donde pudo compartir opiniones y experiencias con otros actores relacionados al tema.

“Había gente que estaba en el reciclaje, gente con emprendimientos industriales, otras personas que estaban administrando residuos. Fue un buen lugar para conocer este nuevo ecosistema de actores que están apareciendo y seguir tejiendo voluntades, proyectos, ideas y colaboraciones”, comenta Hugo. Quien también destaca la presencia del ingeniero Alejandro Chacón, uno de los impulsores del ecodiseño en Chile.

“Es toda una filosofía metodológica que tiene que ver con nuestra propia cultura material, la que se renueva pensando desde el inicio de un objeto hasta que termina su vida útil y cómo puede reutilizarse y revalorizarse”, dice Perez para referirse al ecodiseño. Tema central de la mesa, que se enfocó más bien en estrategias normativas, como el ecoetiquetado, y no tanto en temas de fondo.

Laboratorio de Exploraciones en Materiales Arquitectónicos Ambientales de la Universidad de Santiago de Chile. (LEMAA)

“Si se quieren realizar acciones de alto impacto, que tengan buenos resultados o buenos desempeños en regiones, es necesario entrar en profundidad de lo que significa la producción en sus más mínimos detalles”, explica el académico. Desde su experiencia en la mesa, el tema de cuáles y cómo son cada uno de los procesos de producción de objetos y cómo atendemos esa variable tecnológica en pro del ecodiseño, es aún tocado de forma superficial.

“Hay temas de fondo que son culturales, como el consumo, que están todavía latentes, pero no han apostado entrar en profundidad, porque tienen que ver con nuestro propio modelo productivo. Querámoslo o no, pensar en una economía circular significa fortalecer y renovar nuestra industria manufacturera y eso es un tema que no se ha querido tocar”, comenta Perez. 

“¿Vamos a modificar nuestras tácticas de consumo o, simplemente, vamos a producir todo con el slogan verde porque estás ocupando un material super reciclable, pero en el fondo vas a seguir promocionando la cultura de lo desechable?”, se pregunta el académico. 

Para el investigador del LEMAA, el unirse a la Alianza y ser parte de este proceso de mesas, ha significado cumplir con un deber que tiene la investigación universitaria con la sociedad civil. “Aportar a las iniciativas estatales, plantear temas, visiones y sobre todo generar opinión pública. Sentimos que esa es una de las responsabilidades de la investigación: que ayude y tenga una repercusión en la comunidad”, explica Hugo Perez.


Si quieres conocer más del trabajo del LEMAA, puedes escuchar su podcast “Cósmoplástico” donde Hugo realiza entrevistas a actores del medio sobre temáticas ambientales, economía circular y diseño.

Declaración pública

Ante la publicación del 22 de Octubre 2020 “Combustible a partir de residuos, Coactiva apunta a aumentar tasa de coprocesamiento a un 30% al año 2025” realizada por País Circular Alianza Basura Cero Chile declara lo siguiente:
El Coprocesamiento (quema de residuos cuyas cenizas son incorporadas para la fabricación de cemento) NO es un proceso sustentable, NO genera energía sustentable, y es un procedimiento ALTAMENTE CONTAMINANTE, lejos de la economía circular.

¿Por qué el Coprocesamiento NO es Sustentable?

Porque fomenta la generación de residuos, no la prevención. Al usar los residuos como combustible se genera una demanda por ellos, lo que lejos de incentivar la reducción de la generación de residuos en su origen, incentiva la producción de residuos para que luego puedan ser usados como combustible.
Porque alimenta el sistema de producción lineal que destruye la naturaleza
Porque por cada elemento que se incinera/quema, debe fabricarse uno nuevo con materias primas, en lugar de materiales reutilizados, lo que hace necesario un flujo constante de bienes naturales generando múltiples impactos locales en los procesos de extracción, manufactura, transporte y
consumo.
Porque compite con el reciclaje. Aunque digan que sólo quemarán los residuos no reciclables, eso nunca se cumple, y en todas las partes del mundo donde se incineran residuos también se destruyen materiales reciclables, dejando a las y los recicladores de base sin empleo o dificultando enormemente su trabajo.
Porque la contaminación no desaparece, solo se transforma Al quemar desechos, como cosméticos vencidos o que están por vencer, fármacos, tabaco, fitosanitarios orgánicos, billetes que salen de circulación; productos de la industria de alimentos, residuos que son decomisados en el aeropuerto por el SAG; insumos médicos, material proveniente de laboratorios farmacéuticos, entre otros, se generan impactos ambientales importantes y persistentes.

La industria ha sido insistente en intentar convencer sobre la inocuidad de la incineración y/o sus derivaciones argumentando mejoras tecnológicas que asegurarían la inexistencia de emisiones riesgosas para la salud humana y el medio ambiente.
Para lograr esto, suele transmitir al público y a las autoridades la idea “mágica” de que las plantas incineradoras/coprocesadoras “hacen desaparecer” los residuos, en circunstancias de que estos -en consistencia con el principio de conservación de la materia (“Nada se crea nada se pierde, todo se transforma”) -se transforman en otras sustancias aún más peligrosas que los residuos originales. De esta manera, y especialmente en el caso de plantas de gran tamaño y residuos heterogéneos y con alto contenido de aire y agua, como ocurre con los residuos sólidos urbanos, la
incineración es fuente de generación de:
• Cenizas (volantes y de fondo) (Aproximadamente el 25-30% del peso de los residuos)
• Emisiones gaseosas y de material particulado
• Efluentes líquidos
• Lodos de tratamiento
• Residuos de filtros
Porque contaminan el aire.


Las plantas de coprocesamiento/incineración utilizan filtros para atrapar las partículas tóxicas de mayor tamaño antes de que sean liberadas al aire por los conductos de humo con catavientos; sin embargo, dichos filtros no capturan el 100% de estas partículas ni tampoco pueden atrapar aquellas más pequeñas conocidas como nanopartículas.
Por consiguiente, las nanopartículas -que contienen variadas toxinas, de acuerdo a los desechos quemados- se liberan a la atmósfera, donde son dispersadas por los vientos decantando tarde o temprano sobre el suelo, agua y plantas. Luego se bioacumulan en los organismos vivos, entrando de este modo en la cadena alimentaria. Esto conduce al desarrollo de enfermedades crónicas en un área geográfica mucho más amplia que las inmediaciones de la planta y por largos períodos de tiempo.
Varios estudios han confirmado que mientras más pequeñas son las partículas, más peligrosos son
los efectos que causan en la salud, ya que su tamaño diminuto permite que penetren el cuerpo humano de manera más profunda y rápida. De hecho, la Organización Mundial de la Salud ha declarado que no existe ningún nivel seguro de exposición a las nanopartículas y que se han encontrado efectos negativos para la salud en concentraciones sorprendentemente bajas.

Principales contaminantes potencialmente emitidos por plantas incineradoras, de coprocesamiento o similares:


• Dioxinas y Furanos
• Pcbs
• Cadmio
• Arsénico
• Cromo
• Mercurio
• Plomo
• Gases ácidos
• Material particulado
• Hidrocarburos aromáticos policíclicos (PAHs)
• CO2


Porque el coprocesamiento contamina más que la incineración directa de residuos. La industria cementera ha utilizado históricamente el carbón y otros combustibles fósiles para alimentar sus procesos industriales. Sus instalaciones y las normas de emisiones que se les aplican, están pensadas para la quema de carbón y derivados, no para incinerar residuos que contienen una composición mucho más compleja. Producir energía a partir de residuos genera mucho más gases de efecto invernadero por unidad de energía que la producción a partir del carbón.

Contacto: basuracerochile@gmail.com

Recomendaciones Finales de la Mesa de Valorización Energética para la Hoja de Ruta hacia la Economía Circular: queda afuera la incineración de residuos municipales.

Integrantes de la Alianza Basura Cero Chile participaron de este proceso de mesas de discusión, del cual rescatan varios aprendizajes. A pesar de considerarlo frustrante y duro, finalmente, lograron hacer escuchar su voz.

Alejandra Parra (Red de Acción por los Derechos ambientales, RADA) y Mariela Pino (Red de Biodigestores de Latinoamérica), representantes de la Alianza Basura Cero Chile, entraron a las Mesas de la Hoja de Ruta hacia una Economía Circular el 8 de julio. Ambas, junto a Soledad Mella, líder del Movimiento de Recicladores, se comprometieron a ser parte de la discusión de la Mesa de Valorización Energética. “Macarena Guajardo, de la Fundación Basura, era la encargada de la representación ciudadana en el comité de la hoja de ruta, así que ella abrió el espacio para las organizaciones de la Alianza”, dice Alejandra.

EL COMIENZO

Mariela cuenta que la experiencia fue bastante intensa: 6 o 7 reuniones, todas las semanas, entre 1 y 2 horas y media. La dinámica consistió en que cada integrante de la mesa presentaba diferentes aristas sobre los temas que fueron saliendo, al igual que algunos invitados. “A mí en la tercera semana me tocó presentar y así que aproveché la oportunidad para dejar plasmado que la sociedad civil no iba a aceptar el Waste to Energy, y que la gente sí quiere colaborar en el reciclaje”, comenta.

Ella insistió en el por qué del nombre “Valorización Energética”, si estaban discutiendo sobre gestión de residuos. “Claro, después me terminé dando cuenta que era bastante ingenuo mi comentario, porque en la práctica íbamos derechamente a hablar de “Waste to energy”, cuenta.

Alejandra se involucró en esta mesa porque en Temuco, la RADA, lleva más de tres años movilizándose contra un proyecto de una incineradora de residuos sólidos municipales. “Nos interesa mucho que la incineración de residuos no quede plasmada en esta hoja de ruta hacia la economía circular, porque eso significaría que las incineradoras tendrían la cancha despejada para instalarse”, asegura.

Manifestaciones en Temuco en contra de la incineración

Participaron alrededor de 13 personas en la mesa: las representantes de la Alianza, por un lado; y por el otro, el Ministerio de Energía, Ministerio de Salud y representantes del mundo de la minería, la pirólisis y la industria del cemento. “También compartimos el espacio con el Ministerio del Medio Ambiente, que tampoco nos quedó clara su posición”, cuenta Alejandra.

LA BATALLA POR HACERSE ESCUCHAR

 “Afortunadamente la Maca estuvo en el momento preciso, y en el lugar correcto, y pudimos sumarnos nosotros. Pero, de lo contrario, la mesa fue bastante tendenciosa en cómo estaba conformada”, dice Mariela. Además, comenta que estas personas vienen del mundo “la tecnología es la solución a todo” y hablar de Basura Cero para ellos no tiene mucha cabida, todavía.

“Tuvimos que batallar bastante para poder hacer escuchar nuestra voz y volver a enfocar permanente la discusión hacia la economía circular, porque hubo una tendencia de mover el punto de la conversación hacia la mejor forma de incinerar los residuos”, cuenta Alejandra. También menciona que al discutir sobre qué hacer con la fracción de residuos que no se pueden compostar ni reciclar, se aludía constantemente a la incineración, cuando en una economía circular lo que se busca es que esa fracción se reduzca progresivamente hasta cero.

Por sus intereses económicos en el sistema actual, una economía lineal, a los integrantes de la mesa les costaba ponerse en la perspectiva de una economía circular. “A partir de estas discusiones se abren y salen varios temas que tienen que ver con el sistema económico de hoy en día, que en la práctica es algo que deberíamos tratar de modificar. Pero claro, abordar eso es ir demasiado lejos, es difícil y no puedes llegar hasta ese punto todavía”, lamenta Mariela.

También lamenta que al hablar de las metas de cuánto tiene que ir al relleno sanitario o cuánto a compostaje, ellas mencionaban una meta un poco más alta y la respuesta fue que eso era muy difícil y costoso. “Si del ministerio no están poniéndose un objetivo ambicioso, ¿quién más lo puede hacer? Te terminas dando cuenta que los ministerios casi que están abriéndole el camino a la empresa privada, con sus soluciones de incentivos perversos, en vez de preocuparse de invertir y proponerse metas que hagan de Chile un lugar vivible, y con una adecuada calidad de vida para todas las personas en todos los territorios”, dice Mariela .

PARA CERRAR

Ambas concuerdan en que discusiones como éstas deberían ser un espacio ciudadano, donde se incorpore a las personas de forma global. “No logramos la recomendación de dejar afuera la incineración de residuos industriales. Pero, por lo menos, está afuera la incineración de residuos sólidos domésticos, lo que para nosotras es un gran triunfo de la ciudadanía, porque estamos seguras de que si no hubiéramos estado allí la incineración hubiera quedado dentro de la hoja de ruta hacia la economía circular”, asegura Alejandra.

Sus experiencias, su voz y lucha quedaron plasmadas en las recomendaciones finales de la mesa de Valorización Energética para la Hoja de Ruta hacia la Economía Circular. “Igual nos quedamos con la duda de si realmente esto va a tener alguna incidencia, algún peso en un momento a nivel político, porque es solamente una hoja de ruta. Es solamente esto, no es ley y el ministerio tampoco puede llegar a hacer una ley; pero la pelota ahora está en sus manos”, explica Mariela.

RECOMENDACIONES FINALES

Declaración pública: La ciudadanía no quiere, ni aceptará, la incineración en Chile

Miembros de la Alianza Basura Cero Chile lanzan declaración pública al Ministerio del Medio Ambiente para rechazar rotundamente la industria de la incineración de residuos en el país.

La declaración nace desde la experiencia de las Mesas de Economía Circular, para explicar, mediante ocho argumentos, por qué la incineración de residuos es una mala decisión para la economía, las personas y el medio ambiente.

Las demostraciones de malestar y rechazo contra la incineración son globales. En la foto, una manifestación frente a las humeantes chimeneas de una incineradora en París (2015)

También, si quieres formar parte de esta iniciativa puedes firmar este formulario y compartirlo para entregar tu apoyo. Entre más seamos, más fuerte nos hacemos escuchar.

Formulario para firmar

Miembros de Alianza Basura Cero participan en encuentro Latinoamericano de GAIA

En la reunión virtual de cinco horas, se abordaron temáticas como la lucha contra la incineración y la situación actual de las y los recicladores base.

El jueves 18 de junio, GAIA (Global Alliance for Incinerator Alternatives) realizó un seminario regional virtual. En éste, se reunieron 40 organizaciones, de 12 países de Latinoamérica. Miembros de la Alianza Basura Cero Chile participaron  de la instancia colaborativa.

GAIA es una red internacional, que  lucha contra la incineración de residuos y promueve el concepto Basura Cero. Nació en diciembre del 2000, en su reunión de fundación en Sudáfrica, donde participaron más de 80 personas de 23 países. Quienes la fundaron, identificaron la incineración como una amenaza para la salud de las personas y un obstáculo para el desarrollo sostenible.

Hoy en día, se extiende por toda América Latina, con más de 100 organizaciones miembros. Su impacto radica en en el espacio abierto, participativo, construido y liderado por quienes son capaces de avivar en cada espacio de encuentro. Quienes forman parte tienen problemáticas comunes para las que comparten soluciones comunes.

Por este motivo, es esencial para esta red, poder contar con espacios donde discutir las oportunidades y amenazas a nivel regional, que se pueden enfrentar en conjunto. Así, para este encuentro virtual, se establecieron temas de manera orgánica, armando salas específicas para conversar en torno a cada uno.

Algunas de las temáticas abordadas fueron la vinculación de acciones globales de la red con las problemáticas locales, ¿cómo pasar del compostaje domiciliario a un compostaje de mayor escala?, la vida de los y las recicladores en tiempo de pandemia y pospandemia, la lucha contra la incineración y tratamiento de residuos peligrosos y la economía circular en el contexto global, entre varias más.

Algunas de las personas, miembros de la Alianza Basura Cero Chile, que participaron fueron María José García (Fundación El Árbol), Daniela Concha (Fundación El Árbol), Nicolás Labra (Fundación Basura), Soledad Mella (Asociación Nacional de Recicladores de Chile y Red LACRE), Cecilia Allen (GAIA LAC), Eduardo Giesen y Manuel Rojo (Colectivo Viento Sur), Macarena Guajardo (Fundación Basura), , Magdalena Donoso y Camila Aguilera (GAIA LAC), Alejandra Parra (RADA)  y Mariela Pino (Red Biolac). 

Esta reunión permitió que GAIA tuviera un rostro, hecho cuerpo en personas reales que luchan a diario por la justicia social, ambiental y climática, más allá de un grupo de correo electrónico. Les hizo notar a quienes son parte, que es posible reunirse en línea y articular acciones en un escenario tan adverso, asumiendo que la imposibilidad de salir a las calles no los detendrá.

Alianza Basura Cero suma dos nuevos integrantes

Aitue (Chiloé) y Limarí Tinkuy (Ovalle) se unen a las 17 organizaciones que ya son parte del compromiso sin basura.

La Alianza Basura Cero está comprometida con “promover, impulsar y trabajar por el manejo sustentable de residuos sólidos urbanos”. Por este motivo, está  en constante crecimiento y busca sumar más organizaciones, fundaciones y personas  a esta misión. El año pasado, dos organizaciones se unieron, con propósitos e historias que compartir. A continuación, te presentamos un poco de ambas.

Aitue

En el 2016 ocurrió el mayo chilote. La isla se vió afectada por la contaminación de sus mares con marea roja y la muerte de salmones. Los y las habitantes de la zona se dieron cuenta de la importancia que tiene la relación que establecen con la tierra y el agua, por lo que se forma Aitue.

“Aitue convoca a vecinos y vecinas que tienen esta comprensión de que hay que habitar el territorio de una manera más consciente, que tarde o temprano somos afectados y afectadas”, comenta Daniela Gumucio, presidenta y fundadora de Aitue.

Logo de Aitue

Esta agrupación, nacida en la comuna de Chonchi (Chiloé), tiene la misión de  conservar y poner en valor el patrimonio natural y cultural de la zona. “Nuestras acciones van orientadas a dar a conocer el patrimonio natural, mediante actividades en las que se reconocen y se analizan dinámicamente todos los ecosistemas. Cómo se interrelacionan y cómo nosotros, que habitamos este territorio, nos vinculamos con él”, cuenta Daniela.

Parte de sus actividades son trabajos con niños y niñas, juntas de vecinos y  agrupaciones indígenas. Además, realizan talleres, tardes de cine, limpieza de playas y administran un punto limpio, donde se encargan de reciclar botellas plásticas y latas de aluminio.

Talleres y Punto limpio de Aitue

Puedes saber más de las acciones de Aitué en su página de Facebook.

Limarí Tinkuy 

En la cuenca de Limarí, las problemáticas y conflictos relacionados con las comunidades y el medio ambiente, no son muy distintos a los de otras comunas del norte. La mala gestión socioambiental de los gobiernos locales de turno, el impacto de la agroindustria y la minería y la falta de formación ambiental en la comunidad, son parte de la realidad de este territorio.

El en el 2017, se constituye formalmente Limarí Tinkuy, una organización que pretende darle frente a estas problemáticas. Su misión es colaborar en la gestión territorial de la cuenca, por medio de la educación socioambiental, el trabajo en red y la introducción de prácticas y tecnologías para la sustentabilidad.

Logo Limarí Tinkuy

“En la actualidad, nos encontramos desarrollando nuestro primer proyecto, el cual nos adjudicamos en 2018 en el concurso Jóvenes Innovadores de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA)”, comenta Germán Arredondo, Ingeniero en Recursos Naturales Renovables y presidente de Limarí Tinkuy. La iniciativa pretende promover la agroecología y sustentabilidad en el territorio. También, revalorizar el patrimonio natural y cultural de la subcuenca de Talhuén.

Algunas de las actividades de esta organización consisten en jornadas de limpieza y eco-culturales, talleres de educación socioambiental, ciclo de documentales, conversatorios y asambleas territoriales, entre muchas otras más.

Jornadas de limpieza de Limarí Tinkuy

Si quieres conocer más del trabajo de Limarí Tinkuy puedes visitar sus páginas de Facebook e Instagram.

Compromiso Basura Cero

Ambas organizaciones, que ahora son parte de la Alianza, se unieron para ampliar sus redes y fortalecer la transferencia de conocimientos y experiencias. “Así, colaborativamente, promovemos un cambio de paradigma en torno a la gestión de residuos a nivel local”, afirma Germán.

“Nosotros vimos la opción de basura cero el año pasado, y desde ahí que estamos cada vez más interiorizados en esto: como agrupación, promoviéndolo a las comunidades, y nosotros, en nuestras casas”, asegura Daniela.

Australia: prohíben en Canberra la incineración de residuos

El gobierno australiano emitió una nueva política energética, la cual no permite la incineración de basura para la generación de electricidad. En su lugar, se fomentarán tecnologías que utilizan la descomposición de materia orgánica para producir biogás o fertilizante.

El Ministro de Transportes de la Ciudad, Chris Steel, dijo que el 80% de ese objetivo se alcanzará a través de un “enfoque de prevención, reutilización y reciclaje de residuos“. 

Puedes leer la nota completa en inglés en este enlace.