Ejes estratégicos

Ejes de una estrategia de manejo sustentable de residuos sólidos urbanos

  1. Promover una nueva formade ver los residuos más allá de las 3R (Reducir, Reutilizar y reciclar), comprendiendo la necesidad de reducir el consumo de recursos naturales, materiales y energía, así como combatir el consumismo y las lógicas industriales de obsolescencia programda y percibida.
  2. Promover la educación asociada a la problemática de los residuos y su manejo sustentable, a nivel institucional, tanto en los establecimientos educacionales como de manera transversal en los programas de manejo de residuos de las ciudades.
  3. Promover programas ambientales a partir de comunidades organizadas e identificadas con las necesidades y vocaciones de sus territorios. La ciudadanía debe ser invitada a crear y poner en marcha prácticas de Basura Cero, y a tomar parte activa en el diseño de sistemas de gestión de los recursos encaminados al manejo sustentable de los residuos.
  4. Fortalecer el rol de los Municipios para el logro de una gestión y manejo sostenibles de los residuos sólidos a nivel local. Para la puesta en marcha efectiva de tal plan, es preciso crear programas que operen de manera articulada, que promuevan la asociatividad y se retroalimenten entre sí, abordando todo el ciclo de vida de los residuos. La gestión de residuos debe instalarse contemplando objetivos y metas que consideren conjuntamente el manejo sustentable y el manejo convencional de disposición final, buscando como meta final la disminución sistemática de esta última en beneficio del primero.
  5. Promover la responsabilidad en el sector productivo, la que puede abrir oportunidades para la creación de empleos y diseños sostenibles de productos y servicios, en base a regulaciones públicas y alianzas entre actores con objetivos comunes. De este trabajo conjunto con la sociedad civil y el sector industrial deben salir políticas claras para el re-diseño de productos, la producción limpia, programas de minimización de residuos para materiales peligrosos y difíciles de reciclar, así como a través de la reducción del empaquetado y la reutilización de materiales.
  6. Promover el reconocimiento, inclusión y formalización de los recicladores de base como agentes fundamentales en la recuperación de los residuos. Existe una creciente conciencia sobre el rol fundamental de los trabajadores informales del reciclaje en el manejo de los residuos, y ello debe verse reflejado en los programas que se implementen particularmente a nivel local, mediante el impulso creciente en políticas públicas que les incluya formalmente en el sistema de recogida y segregación, contribuyendo así a su reconocimiento, así como a la valoración del oficio en lacadena del reciclaje, su calidad de vida y sus condiciones de trabajo.
  7. Desincentivar la disposición final de residuos sólidos domiciliarios y promover la separación en origen para el ptimo aprovechamiento de los residuos como recursos que pueden ser reutilizados y reciclados. Lo anterior debe existir como condición fundamental para implementar sistemas de retiro domiciliario diferenciado (puerta a puerta), es decir, la separación de los residuos secos, húmedos (vegetales que incluyen poda, domiciliarios y feriantes) y la “fracción rechazo” (aquellos que no pueden ser reintegrados al circuito productivo o al suelo). Estudios y experiencias muestran que este sistema puede proporcionar las tasas más altas de reciclaje y de recuperación de residuos orgánicos para lombricultura, compost o biogás.
  8. Promover incentivos fiscales y cobro por retiro de residuos como elementos clave para impulsar el cambio cultural necesario para comprometer a la ciudadanía en este proceso. Mientras la excesiva generación de residuos debe ser penalizada, los esfuerzos de reducción, al menos en una primera etapa de campaña, deben ser premiados.
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